Pocos productos son tan fundamentales en toda rutina de cuidado facial que se precie, tanto de invierno como de verano, como la crema de noche. Y es que no paramos de escuchar que, de noche, la piel es cuando se regenera y recupera de todas las agresiones que ha vivido durante el día y que, además, mejor absorbe los tratamientos que se aplican.

¿Qué diferencia hay entre las cremas de día y de noche?

"Durante el día la piel está expuesta a los factores que deterioran su estado: el sol, la contaminación, los cambios de temperatura, el aire acondicionado y, además, vive el ritmo estresante de muchas de nosotras. Pero también afectan otros factores como el hecho de someter la piel a la luz azul de los dispositivos electrónicos (ordenadores, móviles, bombillas LED…), que alteran significativamente los niveles de oxidación celular y aumentan la aparición de radicales libres. Una buena crema facial de día debe tener en cuenta estos factores e incluir protección solar, activos que reequilibren los niveles de hidratación así como una buena protección frente a los agresores externos que actúan como verdaderos aceleradores del envejecimiento natural de la piel.

¿Cómo actúan las cremas de noche?

La noche es el momento en el que la piel activa sus mecanismos de auto-reparación, y la crema de noche está pensada para potenciar estos procesos de regeneración conectados con el sueño y que se activan en la fase nocturna del ciclo circadiano. Por tanto, las cremas de día actúan para contrarrestar las agresiones y las cremas de noche refuerzan los mecanismos de reparación entre otros beneficios", señala María Vittoria Trombetta, Global Strategic & Trade Marketing Executive Director de Angelini Beauty. Pero no solo es fundamental una crema específica para la noche por eso o porque la piel absorba más los ingredientes: "las cremas de noche restauran los niveles de nutrición y dan un empujón a los procesos de regeneración que de forma natural realiza la piel durante el reposo nocturno, siendo especialmente recomendable a medida que cumplimos años, ya que la piel va perdiendo capacidad de reparación", cuentan desde la marca.

¿A partir de qué edad se deben empezar a utilizar cremas de noche?

Para que las cremas de noche sean eficaces, habrá que usarlas a partir de los 30 porque "a partir de esa edad empiezan a ralentizarse los procesos regenerativos de la piel y la producción de proteínas de soporte como el colágeno y la elastina. Además, el nivel de estrés y los agresores externos aceleran el envejecimiento así que es el momento idóneo para empezar con el ritual completo de cuidado, combinando los tratamientos de día y noche para mejora la efectividad del tratamiento", indica Trombetta.

En definitiva, la crema de noche es como el santo grial de las cremas, aunque también es cierto que la crema de noche no funcionará durante el día, sino que, si la usamos en ese momento, "dejaríamos la piel desprotegida frente a las agresiones externas y los radicales libres", añaden la experta. Por todo esto, te mostramos diez cremas de noche para cuidar (bien) tu piel, allá donde estés este verano.

Las 10 cremas de noche más recomendadas

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